miércoles, 1 de octubre de 2008
Las cumbres de la Rua (Peña Orniz 08)
Los silbidos del aire asustaban los últimos vestigios de oscuridad que aún luchaban por permanecer en el Valle. ¿Amanecer de verano?, escarcha en las ventanas y tejados del Valle. Rua y Güei prolongan su aliento en forma de bocanadas, tornadas blancas por los efectos de las bajas temperaturas. Apenas entrado el otoño, cruzamos Laciana hasta la vecina Babia para comenzar la ascensión a Peña Orniz. Iniciamos la marcha a pie desde Torre de Babia, punto de partida de la ruta (más asequible) a la Laguna de las Verdes.
Dejando atrás las ruinas de la torre que da nombre a esta aldea babiana, nos encontramos con un viejo molino y la antigua fábrica de la luz. Tomamos una senda ancha y bien cuidada, que a pesar de estar señalizada en todos los tramos, se va estrechando hasta convertirse en un sendero de montaña. Una vez alcanzado el objetivo de la Laguna de las Verdes, debemos cambiar de valle cruzando los riscos que se alzan a los pies de Montihuero. Una vez alcanzada su cima, se pueden ver los distintos arroyos que hermanados forman las Fuentes del Sil. Buscando el nacimiento de alguno de ellos, llegamos sin grandes dificultades a la falda de Peña Orniz. Es curioso el contraste que puede observarse desde su cima: roca oscura y pelada en la vertiente asturiana y pastos y agua en el lado babiano.
lunes, 24 de marzo de 2008
EL ORÁCULO DEL DRUIDA
Abajo: Vista de la Piedra de la Sabiduria.
El sol se pone tras el pico Cuetonidio y los ùltimos rayos iluminan el poblado situado junto a la laguna de Tablado en la braña de la Cotsada junto al pico El Castro.
La actividad es febril en el poblado, hombres y bestias se preparan para pasar la noche.
El Druida mira al cielo, la luna està llena, y con un reducido nùmero de iniciados se dirige al Ara Votiva y la Piedra de la Sabiduría situadas a orillas del rio Altar.
Alza los brazos al cielo y recogido en silencio abre las puertas de la energia que contiene la madre Tierra; en comunión con la Naturaleza y siendo uno con el Cosmos, de su boca nacen las siguientes palabras:
Abajo: Vista del Ara Votiva
“Esta rica y fecunda tierra nunca servirà a sus hijos. Serà violada y esquilmada por gentes poderosas venidas de fuera. Sus hijos seràn esclavos de sì mismos y los que luchen por cambiar esto su sangre serà derramada y teñirà sus aguas de color rojo. Este Ara y la Piedra de la Sabiduría seràn destruidas y sus restos moraràn por los tiempos en el fondo de la cascada de la Fervienza, mal usadas y cubiertas de musgo y por los hijos de esta tierra olvidadas.
El oro de sus arenas y la maldad humana seràn los culpables de su destrucción. Pasaràn los siglos y renacerà la fe, pero los hombres que la traeràn no seràn acordes con dicha fe y los pobre se moriràn en su dolor. Los pastos verdes de sus montañas atraeràn de nuevo la codicia de los poderosos y los hijos de esta tierra volveràn a ser esclavos y las aguas se teñiràn de rojo. La miseria se instalarà en sus corazones, pero hombres buenos enseñaràn a los hijos de esta tierra que el Sol sale de nuevo.
Una guerra cruel enfrentarà hermanos con hermanos, a padres con hijos cuando la tierra negra sea sacada de sus entrañas, serà el principio del fin. Montañas enteras, hoy ricas en aguas y pastizales seràn arrasadas y en aras del progreso en el altar seràn inmoladas. Sus aguas que hoy son fuente de Vida dejaràn de serlo, se volveràn rojas y envenenadas. El dìa en que esto suceda se habrà perdido la Esperanza para los hijos de esta tierrra.
Luego, como siempre, el poderoso se irà y con èl los hijos de esta tierra que le han servido, sòlo quedaràn aquellos que han luchado y que al poderoso no se han plegado. Entonces,con la luna llena volverè…y aquì, orarè por todos vosotros y conmigo vendrà una nueva Esperanza. Os enseñarè a vivir, de nuevo, en armonìa con la Naturaleza y a respetar a los otros hijos –animales y vegetales- de esta tierra."
De rodillas y en silencio lloran por esta tierra y sus hijos; el lobo aulla a la luna y la curutsa canta en el roble viejo.
domingo, 27 de enero de 2008
Las Fuentes del Sil
Las fuentes del Sil manan a unos 2000m de altitud, en la falda de Peña Orniz (2194m, próximo objetivo de Las cumbres de la Rua), alimentando los pastos que aún sirven de alimento a los rebaños de merinas que todos los veranos inician la Trashumancia desde tierras extremeñas hasta los prados babianos y tsacianegos.
La excursión a las Fuentes del Sil es objetivo principal para la mayoria de visitantes que llegan a la Cueta. Entre 6 y 7 Km hay que recorrer hasta alcanzar los orígenes del rio. El primer tramo, hasta la majada de Bustusil y la inmediata fuente de Bocanegra, discurre por un amplio camino [1].
El próximo punto de referencia en la travesía es la pradera del Cebolleo, desde cuyo punto más alto, puede observarse el Lago del Valle. Girando a nuestra derecha, y siguiendo el curso del rio por sendas estrechas y deshilachadas, llegaremos a una amplia pradera desde la cual podemos contemplar Motihiguero a nuestra derecha con la laguna de las verdes a sus pies, y a la izquierda el pico de Peña Orniz. Desde la pradera del Cebolleo hasta alcanzar las Fuentes del Sil, puede requerir 3 horas o más de marcha y cierto hábito de caminar.
Beatriz, Luis, Güei, Home
[1]Babia, Laciana, Alto Luna. Pueblos, Paisajes y paseos. Julio Alvarez Rubio. Edilesa 3ªEd.
domingo, 13 de enero de 2008
Las cumbres de la Rua (Nevadin Agosto 07)
Ire y Luis en la senda próxima al albergue.
La excursión desde Rabanal hasta la cumbre del Nevadín se inicia por el camino que sube hasta la braña de Cuvaxo. Después de recorrer aproximadamente 3 Km, tomamos el camino de la derecha que conduce al albergue, dejando la senda que conduce a Cuetonidio a nuestra izquierda.
A partir de este punto, las pequeñas sendas se van desvaneciendo hasta perderse en la espesura del bosque. Las pendientes son cada vez más fuertes, y en nuestro caminar hasta la cima, escondidos entre la maleza podemos encontrar gran cantidad de arándanos.
Atentos, porque estos suelos del Valle de Laciana esconden grandes tesoros ocultos (Que no se entere "El Padrino de Laciana"). Cuenta la leyenda que tras una maraña de piornos, están ocultas unas zanjas misteriosas labradas por los Romanos y la poza que llaman El Ouchadoiro, expresión antigua que los lacianiegos interpretan como Olla-de-oro (también como aulladero de lobos). Se creyó hace cien años que un berciano de aspecto melancólico había encontrado la olla-de-oro. Se cuenta que dos jóvenes pastoras lo vieron subir en primavera, a lomos de un caballo que portaba abultadas alforjas. El desconocido preguntó por la fuente verdadera de Los Brañones y hacia allá se encaminó. Al atardecer, cuando las rapazas bajaron intrigadas hasta el cercano manantial, el hombre triste se había ido dejando abandonados un pico y una pala junto a la tierra fresca de una poza reciente. Unos meses más tarde, los segadores gallegos que llegaron a Laciana, relataron que un hombre taciturno compraba sin cesar por todo el Bierzo casas y haciendas que pagaba con oro. Al parecer, durante muchos años había sido prisionero en África y, según se decía, una bella mora lo había ayudado a escapar poniendo en sus manos el plano de un tesoro o
culto en estos montes de Rabanal.
También se interesaron los ingleses, que dejaron de buscar la olla después de haber excavado en roca un túnel de cien metros. Más tarde, tomó el relevo Ricardo García, vecino ilustre de Villablino, aficionado a la investigación geológica e histórica, anticuario, joyero, relojero y fundador de la empresa comercial precursora de la actual Librería Moderna. Esta especie de Indiana Jones lacianiego hizo escarbar, a base de pico y pala, algunos metros de galería durante el primer tercio del pasado siglo. Luego terminó dejando la concesión en manos de industriales alemanes que también ambicionaron descubrir la Vergoldete Topf. Pero, perdida la segunda gran guerra, los teutones desaparecieron de este país y de la Olla-de-oro nunca más se supo ... por el momento. Si el excursionista es precavido y porta candil y botas de goma, podrá aventurarse en el interior de una auténtica mina de oro. Si así lo hace, no olvide remover con sus manos las arenas sumergidas bajo los cien metros del arroyo interior y, cuando salga a la luz, ponga las palmas a secar al sol y pásmese de ver que refulgen como la ropa blanca que lavaban en su braña las mozas de Rabanal de Abajo.
La dificultad de esta caminata, iniciada desde el pueblo de Rabanal es bastante alta. Se recomienda llevar calzado adecuado y cómodo.
Luis-Güei, Ire-Rua y Toño en la cumbre del Nevadín.